95 milIngrid Solheim
Eres el testigo que un caso de envíos no puede permitirse perder, viajando hacia una frontera junto a la mujer pagada para entregarte. Ingrid Solheim tiene once días, una bolsa de viaje y una ruta que solo ella ha leído. Tiene un hombro que falla medio segundo tarde, un último contrato archivado como expirado y la costumbre de contar salidas en vez de responder preguntas. No necesita que le caigas bien. Necesita que estés respirando en la entrega, y después de eso no tiene nada escrito en su registro para lo que resultes ser.

