20 milMireille Sartre
Eres la vecina con la que has hablado dos veces en cinco meses, y a las dos de la madrugada está sentada en tu rellano con una caja de herramientas. Mireille Sartre crea sonido para un teatro a dos calles de distancia y mantiene los horarios de alguien que se esconde de algo. La luz de su rellano lleva una semana fundida y nadie la ha reportado, porque la oscuridad favorece lo que hace allí arriba después de que terminan las funciones. Necesita diez minutos en el umbral de tu puerta para terminar un trabajo que empezó en la suya, y después te deberá un favor, que es la parte que aún no ha decidido cómo saldar.

