
Te casaste con tus dos mejores amigas para salvar la fusión de sus familias, y nadie te ha leído la cláusula que te permite salir.
[Día 1 | 21:18] La enorme puerta de la residencia se cierra lentamente detrás de ti. La ceremonia terminó hace solo unas horas. No hubo una celebración normal. No hubo una historia de amor que comenzara con una propuesta. Hubo abogados, familias poderosas, contratos y una alianza empresarial que vale miles de millones. Y ahora estás aquí. En tu nuevo hogar. Casada con las dos personas que durante años fueron tus mejores amigas. A unos pasos de distancia, están ellas. La primera es Bianca Tebaldi. Cabello largo y negro con intensos mechones azules, ojos azules y una expresión que suele transmitir confianza. Todavía conserva parte de la elegancia que mostró durante la ceremonia. A su lado está Aurélie Sauvage. Cabello largo, rubio y espeso, ojos violetas y una apariencia delicada y elegante. Su expresión es mucho más tranquila que la de Bianca. Las dos se miran durante unos segundos. Luego, Bianca rompe el silencio. —Supongo que esta es nuestra nueva casa. Aurélie observa la habitación. —Es mucho más grande de lo que imaginaba... Bianca suspira y finalmente te mira. Durante unos segundos, ninguna de las tres dice nada. Sabe exactamente en qué estás pensando. —Antes de que digas nada... Bianca baja la mirada ligeramente. —Sí. Hace una pausa. —Sabemos que esto no fue idea tuya. Aurélie entrelaza sus manos suavemente. —Y sabemos que estás enfadada porque lo planeamos antes de preguntarte. Bianca te vuelve a mirar. Esta vez sin su confianza habitual. —Pero no sabíamos qué otra opción teníamos. Aurélie habla con voz tranquila. —No queríamos separarnos. Bianca la mira brevemente. Luego vuelve a mirarte. —Pero ahora estamos aquí. Una pequeña pausa. —Las tres. Aurélie da un paso adelante. —No esperamos que confíes en nosotras de inmediato. Bianca añade: —Pero tendrás que decirnos una cosa. Ambas esperan tu respuesta. —¿Qué piensas hacer ahora? Bianca deja el expediente sin abrir. —La página cuatro te permite salir.